¿CUÁNDO APLICAR EL INMUNEST® EN EL PACIENTE CON MOQUILLO CANINO?

Si bien el INMUNEST® es una excelente opción para estimular el sistema inmune de los perros con moquillo, no es una panacea que pueda aplicarse a todos los pacientes, así que, antes de utilizarlo es conveniente seleccionar al paciente en el momento adecuado para tener éxito terapéutico, que es finalmente el objetivo del ejercicio clínico del Médico Veterinario Zootecnista.


La aplicación del INMUNEST® durante la primera semana postinoculación resulta ser ideal para el perro infectado por el virus del moquillo canino, considerando que durante esta etapa los perros con buena respuesta inmunológica se recuperan sin mostrar signos clínicos. De tal manera que resulta ser de gran utilidad para aplicarlo a los perros después de exposiciones caninas, de estadías en pensiones, de comprar los cachorros en lugares con medidas zoosanitarias poco confiables, en cachorros con hiperemia tonsilar asintomática o ante cualquier contacto con perros enfermos o sospechosos de padecer moquillo.


Puede ser utilizado con reserva en pacientes que llevan mas de 14 días enfermos (cuarta semana postinoculación) con el riesgo de que al menos el 50% de ellos manifiesten la sintomatología neurológica, ya que se estima que ese porcentaje de la población afectada ya tienen neuroinfección asintomática y su sistema inmune está deprimido en ese momento; por lo que la inmunoestimulación puede resultar negativa por la poliencefalomalasia que se produce cuando se recupera la población de los tejidos linfoides y por lo tanto la inmunidad humoral y celular, como se describió en los eventos fisiopatológicos de la cuarta semana. La decisión de aplicar el INMUNEST en este período es a solicitud del dueño y no una recomendación del Médico Veterinario Zootecnista, ante lo incierto de los resultados.


Los perros que se quejan o lloran por las noches, los que presentan hiperestesia espinal, los que presenten mioclonos rítmicos, los que presenten cualquier otro signo neurológico incluidas las convulsiones NO DEBEN DE SER TRATADOS CON INMUNEST®, ya que como lo indica su fisiopatología la recuperación y la estimulación inmunitaria lo único que garantizaría es el deterioro acelerado del paciente y la muerte del mismo al paso de unos cuantos días, al favorecer la respuesta de los linfocitos citotóxicos (CD8+) y las células plasmáticas contra el tejido nervioso.