Se ha reconocido históricamente que los cachorros son la población más frecuentemente afectada por el moquillo canino, aunque los perros de todas las razas y de todas las edades son susceptibles a la infección por el virus (2,3,4).
Es relevante señalar que por las características de baja resistencia del virus a las condiciones del medio ambiente el mecanismo de contagio se clasifica como de contacto directo entre el perro eliminador del virus con el perro susceptible, eliminando prácticamente el contacto indirecto o del medio ambiente. Para sustentar el enunciado anterior cabe recordar que respecto al virus del moquillo canino:
• Es susceptible a la luz ultravioleta, por lo que cualquier superficie expuesta a sol se consideraría libre del virus. Aunque si el virus se protege con sombra y se envuelve de proteínas o antioxidantes, se puede retardar la inactivación.
• Es extremadamente susceptible al calor y a la desecación. Por lo que el virus no persiste en el medio ambiente en regiones con altos niveles de exposición solar y temperatura. En climas cálidos no sobrevive en las perreras después de que los perros enfermos son removidos.
• Sobrevive en secreciones o tejido escindido al menos 1 hora a 37°C y por 3 horas a 20°C.
• En ambientes con temperaturas frías el virus se mantiene más tiempo viable. A casi congelamiento (0-4°C) sobrevive en el medio ambiente por semanas.
• Como virus envuelto es susceptible al éter, cloroformo, formalina al 0.5%, fenol al 0.75%, cuaternario de amonio 0.3%, hipoclorito de sodio al 1%, etanol al 70%, detergentes sintéticos del tipo sulfonato o sulfato, jabones, carboxilatos, lignosulfonatos. La desinfección rutinaria es usualmente efectiva para destruir al virus del moquillo canino en perreras u hospitales (1,2).
Para efectos de diagnosticar y poder dar tratamiento al perro infectado asintomático, incubando o enfermo de moquillo canino es muy importante analizar y tratar de ubicar en la historia clínica el momento preciso de la infección, ya que de eso depende si el paciente es candidato a recibir tratamiento o no.
1. Carroll KC, Hobden JA, Miller SM, Morse SA, Mietzner TA, Detrick B…Sakanari JA. (2016) Jawetz.Melick & Aldeberg Microbiología Médica. México:Mc Graw Hill.
2. Greene CE and Vandevelde M (2012) Canine Distemper. In: Greene CE (ed). Infectious Diseases of The Dog And Cat, 4thEd. (pp. 25-42), Athens, Georgia: Elsevier.
3. Sellon RK. Canine Viral Diseases. (2005) In: Ettinger SJ and Feldman EC (ed). Textbook of Veterinary Internal Medicine: Diseases of the Dog and The Cat. 6th Ed. (pp. 646-652). St. Louis, Missouri: Elsevier.
4. Vahlenkamp TW. (2017) Canine Distemper and Other Canine Viral Infections. In: Ettinger SJ, Feldman EC and Côté E (ed). Textbook of Veterinary Internal Medicine: Diseases of the Dog and The Cat. 8th Ed. (pp.1006-1013). St. Louis, Missouri: Elsevier.